A veces, los autistas parecen aprender sin practicar primero, pueden hacer cosas sin que parezca que han estado mirando y sin una fase previa de ensayo y error. Pero quizá estén mirando de reojo y practicando mentalmente antes de hacer un primer intento perfecto. E incluso los autistas más profundos tienen a veces una excelente memoria en los momentos más insospechados. 

El autismo es un diagnóstico que se ha hecho fundamentalmente en niños. 

¿Era posible entonces ser un autista adulto? Desde el punto de vista histórico, empezaba como un trastorno de la infancia, pero a medida que el niño crecía había que ir creando servicios para adultos. Desde el punto de vista diagnóstico, si la conducta no se había presentado antes de los 36 meses de edad, no era un autismo. ¿ Era posible diagnosticar el autismo en un adulto de 33 años que había pasado en un hospital para trastornos mentales la mayor parte de su vida ? En 1980, la Asociación Nacional de Niños Autistas cambió su nombre a Asociación Nacional de Autistas para otorgar reconocimiento a ese problema y estaba buscando en la actualidad instalaciones para adultos autistas. Nadie con más de 30 años va a tener el diagnóstico de autista en su historial, y es poco probable que se encuentre en nadie que tenga más de 25, pero el problema estaba ahí aunque en su momento no hubiera sido reconocido. 

Para los niños normales la adolescencia representaba una época en que se producía un cambio en la conciencia social, un desarrollo del concepto de autoidentidad, una intensificación de la autonomía, un incremento de la comprensión intelectual y un despertar de la sexualidad del individuo. Sin embargo en un estudio americano de autistas post-adolescentes se halló que sólo un 10% llevaban una vida normal o casi normal en el seno de una familia y menos del 5% desempeñaban un trabajo que les permitía ganarse la vida. Así que para los autistas la adolescencia introducía también una transformación en las pautas de conducta que la sociedad esperaba de ellos y un gesto que era tolerado en un niño, era mal interpretado como una agresión en alguien de 1,80 mts.. El pensamiento en un adolescente normal, cambia para comprender conceptos abstractos, pero incluso los autistas de inteligencia normal seguían siendo incapaces de percibir la verdad general en que se basaba la regla aprendida. 

Para tratar de averiguar qué es el autismo "puro", Elizabeth Newsom estudió al grupo de autistas más capacitados, aquellos que tenían una inteligencia normal, que en algunos casos habían ido a la universidad y desempeñado un empleo. Entre los 20 y 30 años, el problema más grave de los componentes de este grupo era la depresión clínica. La mayoría de ellos quería una pareja del sexo opuesto, ya que eran conscientes de que eso es lo que hacía la gente "normal", pero no sabían cómo arreglárselas, estaban siempre fuera de los grupos. Un joven le explicó a su madre la tristeza que sentía porque, cuando las chicas miraban a otros hombres, sus ojos decían " ven aquí ",pero cuando lo miraban a él, sus ojos decían "aléjate". Aunque maduros desde el punto de vista físico, la mayoría no era consciente de su sexualidad. 

Por consiguiente durante la adolescencia, los aspectos positivos para los autistas consistían en una disminución de la hiperactividad, de forma que podían concentrarse mejor y aprender más; una reducción de los comportamientos autistas que les permitían tener intereses más amplios; y un aumento de su autocontrol. Sin embargo, seguían siendo incapaces de proyectar su personalidad, seguían siendo dependientes de los demás, no podían buscar su propia seguridad y la sociedad ya no aceptaba su conducta, desde el punto y hora en que eran adultos. 

La independencia quizá sea sólo una ficción inventada por las personas amables que les rodeaban y aunque algunos se las arreglaban por sí mismos, era contando con el respaldo de sus padres. No eran lo suficientemente independientes para buscarse sus propios apoyos y de las 93 personas estudiadas por Elizabeth Newsom, sólo 4 eran capaces de identificar a un amigo. Para la mayoría de los autistas, de la adolescencia no sale nada que se parezca, ni de lejos, a una relación de adultos, pero es que además, los que se ocupan de ellos los mantienen en el papel de un niño. Sí, el personal los abrazaba como se abraza a un niño, les daba palmaditas, les alborotaba el pelo, ¿ Pero es así como se tratan unos a otros los adultos en el resto del mundo ? ¿ Cómo se puede adiestrar a cerca de los vínculos de una pareja en una situación de dependencia ? 

¿ Serán los autistas unos seres aislados socialmente para toda la vida con una serie de cuidadores amistosos ?.
La Sra. Dinah Moss, secretaria de la Asociación de Autistas de Mid Counties, habló de la familia autista. Los niños autistas nacían en familias con pautas normales de vida familiar, con padres de personalidades muy diferentes. Si se trata del primer hijo, unos padres sin experiencia, quizá no reconozcan la falta de contacto visual y tardarán mucho en conseguir que se tomen en serio sus preocupaciones y se formule un diagnóstico. Muchas veces es un alivio saber lo que pasa, tras haberse sentido incompetente en relación con la forma en que estabas tratando a tu hijo, tras haber afrontado las críticas de amigos y profesionales, en el sentido de que eras incapaz de controlar a un niño mimado. Pero cuanto antes se llegue a un diagnóstico, antes podrán los padres hacer frente a la vida de ahí en adelante y desechar unas esperanzas poco acordes con la realidad.

Hoy en día hay mucho más personal sanitario interesado por el problema y se puede obtener un asesoramiento más amplio sobre guarderías infantiles y subvenciones. Pero todavía puede ser un problema encontrar un puesto escolar adecuado, las escuelas nunca parecen ser las más idóneas. Incluso en las escuelas para niños con dificultades especiales de aprendizaje, el niño puede ser tan retraído que no recibirá la atención suficiente o tan turbulento que hay que sacarlo de allí.